La reparación de calderas en Zaragoza te asegura que el agua circule correctamente por las tuberías. Te proporcionarán calor y podrás controlar la temperatura con un termostato. En los aparatos más modernos, se puede programar para regular la temperatura necesaria en cada momento.

Con la reparación de calderas en Zaragoza también te ahorrarás tener que comprar una nueva, que supondría un desembolso bastante más elevado. Para comprobar el estado de los generadores, es necesario realizar una revisión periódica y es aconsejable que, si algo no funciona bien, averiguar qué es y sustituir la pieza.

Existen varias clasificaciones de calderas, pero principalmente se pueden diferenciar según la cámara de combustión:

- Abierta: la cámara de combustión es el sitio donde se está quemando el gas. En este caso, toman el oxígeno de la sala donde estén ubicadas. Es recomendable que el espacio tenga ventilación y que haya rejillas de aire.

- Presurizada: igual que el anterior, toma también el oxígeno en la misma sala. Utiliza un ventilador para llevar el aire hacia la cámara donde efectúa la combustión. Debe estar bien ventilado.

- Estanca: no coge el aire de la estancia, lo coge del exterior de la vivienda y solo el necesario para hacer la combustión.

También se pueden distinguir según la temperatura de trabajo:

- Baja: por debajo de los 60 ºC. Suelen ser utilizadas a nivel doméstico y emplearse en circuitos que requieran baja temperatura, como el suelo radiante.

- Media: entre los 50 ºC y los 90 ºC. Son casi todas las calderas que hay en los hogares.

- Alta: por encima de 90 ºC. Suelen ser las que hay en industrias o grandes establecimientos.

También se pueden clasificar por su sujeción:

- Murales: se colocan sobre la pared, estando de forma vertical al suelo.

- Pie: se instalan sobre una bancada elevada varios centímetros.

En Henaco somos especialistas en la reparación y mantenimiento de calderas tanto de gas como eléctricas.